23

May

Sol propio

Son unas líneas que tenía ganas de compartir para el que quiera leerlas. Simplemente eso. Espero que les guste!

El sol de Matilda
¿Quién podría decirlo? Nunca antes se había visto algo así. Ni tan amarillo, ni tan naranja. Un intermedio, una mezcla de colores que nadie podría explicar. Y ahí estaba ella, la pequeña Matilda con su propio sol, justo ahí, sobre su cabeza, iluminándole el paso.
Si ella dejaba de avanzar, el sol también lo hacía, si corría, el sol se apuraba para no perderle el paso. Matilda tenía todo un sol gigante y bien redondo para ella sola. ¿Lo tenía adentro? ¿Lo tenía sobre su cabeza? Qué importa. Ella camina feliz y sonríe mientras salta sobre las hojas secas que hacen ruidito o, por qué no, música.